El Taekwondo: Camino para la prevención del acoso escolar.

Cuando oímos hablar de artes marciales la mayoría de personas que desconocen su filosofía lo asocian con agresividad, puede que debido a los medios de comunicación se haya desvirtuado lo que realmente representan las artes marciales.

Desde tiempos ancestrales, estas artes se han utilizado para entrenar cuerpo y alma, la defensa personal y encontrar la paz interior. Desde la infancia se puede educar y mejorar nuestra autoestima, nuestra voluntad, el respeto, concentración, templanza y no hablemos de los beneficios físicos; reflejos, elasticidad, flexibilidad, coordinación etc. Estos beneficios se podrían aplicar a todas las edades.

Dentro de las artes marciales podemos comparar estos principios en la práctica del taekwondo para evitar los casos de bullying:

  • El lenguaje corporal que proporciona el taekwondo ayuda a tomar de forma automática posturas, miradas y gestos que ayudan a disuadir agresiones y por ende evitar el contacto físico. Es menos probable que una persona sea elegida como víctima si se mueve o se sienta con calma, atención y sobre todo seguridad, estos valores son inculcados a través de las artes marciales y significan llevar la cabeza en alto, la espalda erguida, mirar alrededor, mostrar un rostro y un cuerpo serenos y alejarse de las personas que podrían causar problemas. Emitir una voz tranquila pero clara, y que diga palabras gentiles pero firmes, es decir no debiluchas, tibias ni agresivas.

  • Autoestima y fortalecimiento de la confianza en sí mismos

Otro de los beneficios de la práctica del taekwondo y uno de los más importantes para prevenir el acoso escolar es que genera una gran confianza en sí mismos y autoestima. “La tranquilidad que aporta es muy buena en términos de ayudar a niños con su concentración y enfoque. Les enseña a mantenerse centrados y calmos ante situaciones de stress”.

La práctica de artes marciales les permite a los niños desenvolverse mejor ante un problema de abuso que se de en el colegio. El taekwondo puede dar las herramientas para que los chicos puedan afrontar la vida, resolver una situación conflictiva, conversar con su agresor. Si sigue el problema, piden ayuda y al final, como último recurso, se defienden.

Aprenden a pelear para no pelear”. Les enseña a responder positivamente a las personas y situaciones conflictivas en lugar de responder de inmediato a la agresión. La violencia no se resuelve con más violencia.

Si un niño practica artes marciales el resto va a saber que ese niño está listo para defenderse. El miedo paraliza todas las emociones y estas desinhiben al ser humano porque le da suficiente autoconfianza. Estas prácticas no fomentarán la violencia, puesto que el enfoque de las artes marciales en general es precisamente prevenir. Por lo que se utilizaran técnicas para aumentar la confianza y autoestima, que se reflejarán directamente en no caer victimas de tales situaciones.

  • Uso de la defensa física como último recurso:

Aprender a defenderse físicamente en general ayuda a los niños a sentirse más seguros, aunque no tengan que usar estas habilidades en una situación real en su vida. El solo hecho de sentirse más seguros ayuda a los niños a evitar ser elegidos como víctimas en la mayoría de los casos. Existen diferentes técnicas de defensa personal para el bullying que son diferentes de otras situaciones peligrosas. Es sumamente importante que en el caso que los padres decidan enseñarles a sus hijos a defenderse a través de artes marciales se les debe inculcar valores éticos y morales, para que puedan comprender que se debe utilizar como último recurso.

Todos estos valores que inculca el Taekwondo nos ayudará a prevenir este gran problema que sufre la sociedad actual, el acoso escolar.

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